martes, 18 de noviembre de 2014

''Abrir el corazón''



La historia de un corazón cubierto de telarañas, del que se apoderaba el polvo de siglos oscuros y pasados.
Ese corazón pertenecía al protagonista de esta historia.
Cada día hablaba con su psicóloga, aquella que sabía hasta qué champú usaba y también el día que se iba a dormir con unas gotitas de perfume y el que no. 
Cada día le hacía, cansado, la misma pegunta: ''¿cómo era que él era?'' Siempre le recetaba la misma medicina y nunca llegó a encontrarla en las farmacias.

 Al principio, recorría la ciudad buscándola receta en mano. Meses más tarde, comenzó a pensar que si la buscaba en otras ciudades quizás la encontraría. La puerta de su frigorífico estaba atestada de imanes llenos de fallos de ciudades en las que había estado.
Cada día, incesante, la buscaba y cada día, incesante, hablaba con su psicóloga, aquella que le conocía tan bien, sin resultado alguno

Aquejaba de daño severo en el músculo cardíaco, sus fibras comenzaban a romperse porque estaban oxidadas. Pensó, que un mecánico quizás podría arreglar tal estropicio, pero pronto se dio cuenta que de nada serviría.
Aquellas telarañas eran los puntos de sutura que unían aquellas fibras y la mezcla resultante del polvo y el suero, el pegamento perfecto que unía tal maraña.

Empezó a dejar de visitar tanto a su amiga psicóloga y perdió la esperanza de encontrar aquella cura para el déficit emocional que sufría.
Se miraba al espejo y veía que donde debería estar el motor, su corazón, había una maraña gris que dejaba ver el otro lado de la habitación. Esa transparencia, cada día era más notoria.

Cambió de champú, el olor ya no le convencía y no le dejaba el cuero cabelludo libre de caspa. Las gotitas de perfume se las echaba más frecuentemente y su amiga se cansó de decirle que ya su olor era putrefacto.

Algo olía a podrido, a parte de meramente su olor corporal causa de ese perfume. Cada día se descuidaba más y las válvulas de su corazón estaban más cerradas, ya a penas dejaban pasar la sangre.
La rigidez de su corazón era altísima, necesitaba una intervención de urgencia. 

Se encontraba en la UCI, la enfermera entró a saludarle y tranquilizó la situación: ''su enfermedad tiene cura, va a necesitar reposo, pero curará''.
Ya en el quirófano y sedado, entró la médico. ''Nos disponemos a abrir el corazón''. Cogió su bisturí y corte tras corte fue rompiendo la maraña formada por el dolor que durante tanto tiempo se había apoderado de aquel corazón.
 Fue encontrando el porqué de los fallos en los imanes de su nevera, fue sintiendo el aire que corría en cada lugar que visitó, supo el porqué de no haber podido encontrar tal fármaco en ninguna farmacia. El porqué de su cambio de champú y del uso, cada vez más reiterado, de aquel perfume y de las charlas hasta el amanecer con su amiga psicóloga.
La operación fue un éxito, supo distinguir los colores.

Lo que no supo entonces era que su corazón había sufrido un imposible trasplante parcial y que la mitad de él ya no estaba en su poder.
 Ahora tenía conocimientos sobre cardiología y lo agradecía.

Untitled

lunes, 10 de noviembre de 2014

''Ciudad, de nuevo''

Una semana más volvemos a la ciudad, después del fin de semana en el pueblo. Reencontrarse con los amigos y reírse con las tonterías de siempre, porque ''hay colegueo''.


Andar por la avenida mientras escuchas un poco de rock y el viento te corta la cara. El ir y venir de la gente, la dinámica de la gente, su modo de vida, el  bus, salir de casa 40 min de hora antes de la hora a la que has quedado...

El pueblo esta muy bien por su tranquilidad, pero la ciudad te envuelve. 
Siempre me he considerado una chica de ciudad, la vida ajetreada y las largas distancias me vienen muy bien. Ese ambiente es el mio, me siento bien.

Por otro lado, significa dejar atrás una semana más a la familia, dejar atrás los momentos de no querer hacer nada por estar con ellos. Aunque viva en familia aquí, no es lo mismo.

Cada vez tengo más claro que la ciudad es donde mejor me muevo, y que mejor me mueve ella a mí.

Cada día aquí, se convierte en una nueva página de mi Cuaderno de Bitácora. Cuaderno que estaré encantada de compartir con mis hijos y nietos conforme mis manos comiencen a arrugarse y la artrosis comience a apoderarse de ellas.

big city at night

jueves, 6 de noviembre de 2014

''De menos''

Es cuando te alejas de tu gente, cuando de verdad entiendes la importancia que tienen para ti. 
Huelva esta quedando grabada en mí por muchos motivos, ha sido el motor de cambio de muchos aspectos de la vida que tengo ahora mismo. Con mi llegada aquí, han cambiado muchas cosas: nuevos compañeros, nuevo estilo de vida, nuevo ritmo, caras nuevas, buenos amigos, tener a tu mejor amiga en clase, estudiar lo que quieres, ir todos a una,un nuevo amor, cambiar ciertas cosas...

Todo esto me está viniendo muy bien, pero se echan de menos las peleas con tu hermana por cualquier tontería, las riñas con tus padres, el beso de buenas noches de tu madre, que tu padre suba a verte cuando llega del trabajo y estás estudiando...son cosas que parecen normales pero que cuando faltan se echan de menos.

La distancia también sirve, por otro lado, para que los lazos de unión se hagan más fuertes. Nunca iba a pensar que iba a tener una relación como la que tengo ahora con mis padres. 

Tengo que agradecerles mucho por todo lo que me han dado y por lo que han hecho que me convierta como persona. Ellos han hecho que me sienta orgullosa de tener los padres que tengo y se merecen que les de lo mejor de mí.

Gracias.

love


martes, 4 de noviembre de 2014

''Feelings''

Es increíble como la vida te puede sorprender maravillosamente. Momentos en los que das todo por perdido, de oscuridad y de no ver más allá de esa oscura nube que te tapa lo bonito de la vida.

Pero, de repente, cuando menos te lo esperas, en ese justo momento, la vida te pone a alguien delante que ilumina tus días. Llega ese alguien que, sin esperar su visita, te mueve el mundo y lo lleva hacia el desorden más perfecto.

Ese alguien al que cada día das las gracias al de ahí arriba por existir.
Alguien por quien te sientes feliz cuando sonríe, porque compartes su felicidad, y mal cuando llora, porque sus tristezas son las tuyas. Alguien que se lleva cada día un trocito de tus sentimientos.

Es raro, después de mucho tiempo y del sufrimiento pasado. Te viene grande encontrar a alguien TAN bueno, con mayúsculas porque se lo merece. Es esa persona a quien cada día te sientes obligado a agradecer que comparta ese día contigo y en quien piensas al final del día.

Es esa sonrisa de enamorado que le sale tontamente, esos ojos brillantes, sus caricias, esa risa interminable que te produce al decir cualquier tontería, ese abrazo que no te esperas o ese beso robado, ese tener que ponerte de puntillas para darle un beso y esas tonterías que haces para sacarle una sonrisa. Son esas llamadas que no quieres terminar porque solo quieres oír que respira al otro lado del teléfono, esas reconciliaciones porque no puedes estar mal con alguien a quien debes tanto lo que te hacen que cada día te sientas bendecida por tenerle en tu vida.

En un instante pasas de la más tenebrosa oscuridad, a la más bella de las claridades que rompe todos tus esquemas y te derriba el pensamiento.


Fuiste ese rallo de luz, que llegó sin avisar y que rompió las nubes que había en mí para pintar todos los días de color. De se color que no sabes como explicar pero que tanto te seduce. Ese color, es mi perdición.

Te debo mucho, te agradezco más.
Gracias por todo.

\ Grunge /




All of me - John Legend

lunes, 3 de noviembre de 2014

"Empecemos por comenzar"


Empezaré comenzando, como dice cierto personaje, como debe ser, por una debida presentación.
Suelo hallarme entre lápices, pinceles, hojas de cuaderno y lienzos. Leo y publico por aquí lo que me va gustando. No pretendo inspirar a nadie y me alegra saber de ti. 

Demasiadas emociones en un cuerpo tan pequeño con sueños de bohemio y con proyectos de muchas cosas, aunque realidad de no tantos por tener demasiadas cosas en mente o tener mil y una rarezas que ni yo misma entiendo. 
Piso más fuerte con tacones y sin me sonríes querido desconocido, quizás me sonroje.

El arte vive conmigo y yo vivo con él, sin él una parte de mi no existiría. Por eso mismo, me embarco en una aventura como timonera de este barco a través del mar del arte de las letras, el viento soplará con diferentes rachas pero solo espero que me lleve a buen puerto.




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